viernes, 11 de noviembre de 2016

¿Qué cambia realmente con la nueva ley de autónomos?

Ante la confusión que han generado las noticias sobre la nueva 'Ley de Autónomos' - he llegado a oír a algunos incluso decir que 'van a quitar la cuota' - he decidido hacer un pequeño post en el que explicar brevemente qué cambia y qué no.

¿Cuál es la noticia?

Que el martes Albert Rivera anunció que antes de que acabe el mes Ciudadanos presentará en el Congreso la "Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo", para la que cuentan con el apoyo del PP (conseguido en el punto 31 del pacto de investidura). También explicó - aunque de esto ya no se han hecho tanto eco los medios - que pedirán abrir una "Subcomisión para la reforma integral del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA)", para la que también cuentan con el apoyo de los de Rajoy (Punto 32).

Como observaréis son dos cosas muy diferentes. Mientras las medidas que incluya la ley se empezarán a aplicar enseguida, las que estudie la subcomisión no tienen fecha prevista de aplicación. De hecho, ni siquiera tenemos la certeza de que alguna vez se lleguen a aplicar.

¿Por qué ha generado confusión?

Porque muchos medios han metido todas las medidas, tanto los cambios que impondrá la ley como las reformas que 'estudiará' la subcomisión, en un mismo saco. Dando a entender a los crédulos lectores que todas ellas son inminentes.

¿Qué cambios podemos esperar entonces?

Los que incluye la "Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo" - siempre y cuando Ciudadanos consiga los 7 apoyos que le faltan para llegar a los 176 diputados y aprobarla -, que son los siguientes:

  1. Ampliar la "tarifa plana de 50€" para los nuevos autónomos, de los 6 meses actuales a 1 año.
    Esta medida ya se aplica en la Comunidad de Madrid. Conviene recordar que la cuota mínima es de 267€ euros al mes.
  2. Pasar a pagar solo por los días en los que se haya estado dado de alta en el primer o último mes de autónomo, y no por todo el mes como hasta ahora.
    Aunque parezca mentira si te das de alta un día 28 te obligan a pagar la cuota entera de ese mes aunque solo trabajes 3 días. Lo mismo pasa si te das de baja un día 2, tendrás que pagar la cuota de todo el mes por esos dos días.
  3. Permitir hasta cuatro cambios al año en la base de cotización de los autónomos, frente al máximo de dos actual.
    Pretende dar mayor flexibilidad a aquellos autónomos con ingresos más inestables, que algunos meses querrán (y podrán permitirse) cotizar por más ingresos (hasta el máximo de 3.642€ mensuales) y otros por menos (hasta el mínimo de 893€, que es el que supone la cuota de los 267€).
  4. Rebajar los recargos por retrasos en el pago de la cuota, que actualmente son del 20% desde el primer día.
    Algunos medios hablan de que pasarían a un 3% el primer mes, un 5% el segundo, un 10% el tercero y ya un 20% a partir del cuarto. Ahora bien, en el acuerdo entre PP y Ciudadanos estos datos no vienen. Habrá que esperar a leer el texto final de la ley.
  5. Especificar claramente qué gastos son deducibles para los autónomos y cuáles no, para dotarlos de mayor seguridad jurídica.
    Actualmente es muy complicado saberlo para un ciudadano no especializado, por lo que se les hace incurrir en costes de asesoría.
  6. Bonificar la cuota de las autónomas durante la baja por maternidad o por embarazo de riesgo.
    Hasta ahora debían seguir cotizando (pagando la cuota) durante la baja.
  7. Igualar los incentivos de las autónomas que se reincorporen a su actividad tras la maternidad con los de las trabajadoras por cuenta ajena.
  8. Incluir a las asociaciones de trabajadores autónomos en el Consejo Económico y Social.


¿Qué cambios tendrán que esperar?

Los que estudiará la subcomisión del Congreso, que podrán salir adelante en un futuro, o no. Son estos:

  1. Articular un sistema para que los autónomos cuyos ingresos no lleguen al SMI no tengan la obligación de cotizar (y por tanto pagar la cuota).
    Este punto es muy importante. Es el más importante de hecho. Dejar de imponer el coste de la cuota mínima actual al autónomo hasta que consiga al menos llegar a facturar el salario mínimo sería derribar una gran barrera de entrada. Hoy en día muchos no intentan hacer su propio negocio porque no pueden pagar los 267€ de cuota. Ese mínimo tan elevado les impide lanzarse. O peor, les lleva a trabajar en negro. Permitiendo a muchos nuevos ciudadanos/as empezar una actividad económica se consigue que un buen porcentaje de ellos luego siga, crezca y, finalmente, cree empleo.
  2. Crear cuotas diferentes para autónomos a tiempo parcial y para aquellos que lo combinen con otro trabajo.
  3. Poder combinar la pensión de jubilación con la actividad de autónomo.
  4. Dar la posibilidad a los autónomos de que se les contabilice, de cara al cómputo de la pensión, la totalidad de la vida laboral.
  5. Igualar la protección social de los autónomos con la de los trabajadores del régimen general, con el principio 'misma contribución, mismo grado de protección'.


Ampliar los meses de la tarifa plana, acabar con la obligación de pagar por completo la cuota del primer y último mes de autónomo, rebajar el abusivo recargo del 20% por un día de retraso o bonificar las cuotas de las autónomas durante sus bajas de maternidad son, sin duda, cambios positivos y de agradecer. Ahora bien, no son cambios de calado que vayan a mejorar sustancialmente nuestro país. Los que estudiará la subcomisión del Congreso, sin embargo, sí pueden hacer que el país se adapte a los nuevos tiempos y las nuevas formas de trabajo, incidiendo directamente en nuestra productividad y nuestro desarrollo.

Lo dicho, agradecemos los pequeños cambios de la ley, pero lo que esperamos ansiosos son los indispensables que estudiará la subcomisión. Mientras tanto, algo es algo.

lunes, 20 de junio de 2016

El dilema de España

Últimamente leo y escucho a algunos/as votantes atacar a Ciudadanos por su representante económico, Luis Garicano; los de un lado porque "es liberal" (modo insulto: neoliberal), los del otro porque "es progresista" (modo insulto: progre). Y lo mejor de todo es que seguramente ambos aciertan, y ambos se equivocan, pues Garicano sería lo que llamamos un 'liberal progresista' o 'socioliberal' (aquél cuyo pensamiento político está a caballo entre el liberalismo y la socialdemocracia).

Definida la (tan querida y requerida en España) etiqueta, pasemos a lo importante: ¿Qué propone Luis Garicano? En 2014 lo sintetizó en un libro de 200 páginas titulado "El dilema de España".


Y hoy os lo resumo yo, como ya hemos hecho otras veces, en 35 tweets (Téngase en cuenta que lo leí -y tuiteé- en marzo de 2015).

















Pues eso.

jueves, 11 de febrero de 2016

Aragón es nuestro Ohio

¿Os habéis fijado que últimamente la frase preferida de muchos políticos es "Los españoles han votado... _________"? Ok, la segunda parte de la frase cambia según los intereses de cada uno. Rellénala pues a tu gusto o lee este resumen en 50 tweets de 'Aragón es nuestro Ohio', el libro en el que el grupo de politólogos y sociólogos de 'Piedras de papel' analiza cómo votamos los españoles. Si algunos políticos, decíamos, terminan la frase según sus intereses, los politólogos de este libro lo hacen según los datos reales.


Sin más dilación, aquí el resumen:


























lunes, 11 de enero de 2016

¿Hacienda somos todos?

No, no es sólo la frase del día. Y tampoco, tampoco es sólo el mítico slogan de la Agencia Tributaria. "¿Hacienda somos todos?" es el título del libro en el que Francisco de la Torre explica, en base a su experiencia como Inspector de Hacienda, los que considera son los errores de nuestro sistema fiscal y las soluciones para corregirlos. Os animo a leerlo y, como incentivo, os dejo un resumen del mismo en 50 tweets:




























domingo, 10 de enero de 2016

Una persona, un voto. También en Cataluña

Hace unos días pedíamos en este blog "Una persona, un voto" para la elección de los diputados del Congreso, y explicábamos cuál hubiera sido el resultado de las elecciones del 20D si los españoles hubiéramos contado con un sistema electoral justo, en el que todos los votos valiesen lo mismo. 

Como no puede ser de otra forma, lo que pedíamos para el conjunto de España, lo pedimos para las CCAA, municipios, y cualquier otro ámbito en el que se vote en democracia. También, por supuesto, para Cataluña. Más para esta última, si cabe, por el carácter plebiscitario que muchos dieron a sus pasadas elecciones.

Veamos pues cómo se votó el 27S, cómo se tradujo en escaños en el Parlament, y cómo se hubiese traducido si los catalanes hubieran disfrutado de una ley electoral justa

Para empezar, en la siguiente tabla vemos las diferencias entre el porcentaje de votos recibidos y el porcentaje de escaños obtenidos:

Tabla hecha para @1persona1votoEnlace al tweet.
¿Lo más destacable? El hecho de que la lista más votada, Junts pel sí, se vea sobrerrepresentada en casi un 6,5%. Y la consecuencia más sonada estos días: cómo la suma de JxSí y la CUP consigue el 53,34% de los escaños con solo el 47,74% de los votos.

Otro consecuencia increíble del actual sistema es que partidos como Unió, con 102.870 votos, se queden fuera del Parlament. A pesar de que esos más de 100.000 votos suponen casi 4 veces lo que le cuesta cada diputado a JxSí, como vemos en la siguiente tabla: 

Datos recogidos para @1persona1votoEnlace al tweet.
Pero, ¿por qué se da esta falta de proporcionalidad? Por 3 de las claves del actual sistema electoral nacional, que es por el que se rigen las elecciones catalanas al no haber desarrollado nunca el Parlament una ley electoral propia, como sí han hecho el resto de las CCAA. Esas tres claves son:

  • La división del territorio en 4 circunscripciones. De forma que tu voto tiene más o menos valor en función de dónde lo efectúes: Mientras que un escaño de Lérida representa a poco más de 20.000 votos, uno escogido en Barcelona supone casi 50.000.
  • La fórmula electoral elegida, el sistema D'Hondt. No, no es una ley. Y no, no es el mayor culpable de la desproporcionalidad actual. De hecho, de las diferentes fórmulas electorales ésta es de las del grupo de 'proporcionales', aunque favorece en parte a los partidos más votados.
  • El límite de entrada del 3% (Mientras que cada escaño representaría al 0,74% del electorado -basta dividir 100% entre 135 escaños-, el sistema no permite entrar al Parlament a los que no hayan conseguido al menos el 3% de los votos).
Y ahora lo más importante: ¿cómo habría quedado el Parlament tras las elecciones del 27S si todos los votos valiesen lo mismo?



Junts pel sí tendría 8 diputados menos, el PSC tendría 2 más y CSQSP, el PP y la CUP sumarían un diputado más cada uno. Además, Unió entraría con 3 diputados. Y lo que es más relevante en el actual contexto político: JxSí y la CUP sumarían solo 65 escaños, por lo que no tendrían mayoría absoluta.



Finalmente, una breve explicación de cómo se ha realizado el cálculo para que todos los votos valgan lo mismo: Como explica la biografía de la cuenta @1persona1voto, se consigue con las cuatro siguientes variables: 
  • Circunscripción única. Implica una misma lista para todo el territorio catalán y que el hecho de votar en una parte u otra del mismo no genere diferencias. Es la que se utiliza en Madrid o, tras un reciente cambio, en Murcia.
  • Cociente Hare. Es la más proporcional de las fórmulas electorales. Divide el número total de votos válidos entre el número de escaños a repartir y los va asignando a los partidos que los hayan obtenido. Finalmente, cuando a ninguno le quedan votos suficientes para llegar al mismo, se los asigna a aquellos que más votos le queden, en lo que se conoce como el 'método del resto mayor'.
  • Límite de entrada resultado de dividir el 100% de los votos entre el número de escaños a repartir. Para que ningún partido minoritario (¿radical?) consiga un escaño por el método del resto mayor se pone este límite. Mientras que el límite actual para entrar en el Parlament es el 3%, el límite de #1persona1voto sería el 0,74% (100% votos entre 135 escaños).
  • Voto en blanco computable. Consiste en dejar vacíos los escaños correspondientes a los votos en blanco. En el caso del 27S, como estos se quedaron en el 0,53%, lejos del 0,74% que representa cada escaño, no correspondería.
Con los datos de las elecciones del 27 de septiembre el cálculo sería: 
  1. Se contabilizaron un total de 4.099.875 votos válidos entre todos los electores, independientemente de donde residan. 
  2. Al dividir el total de votos válidos entre los 135 escaños a repartir tenemos que cada escaño equivale a 30.369 votos.
  3. 7 partidos superan dicho umbral. El número total de votos válidos a dichos 7 es de 4.032.275, por lo que cada escaño pasa a suponer 29.869 votos.
  4. Asignando un escaño por cada 29.869 votos repartimos 132 escaños. Los 3 restantes los asignamos a aquellas opciones que se han quedado con más votos de 'resto', en este caso PPC, C's y PSC.
Exige una democracia real. No votes a aquellos partidos que no se comprometan a avanzar en la proporcionalidad del sistema electoral. Sigue a @1persona1voto y comparte.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Una persona, un voto

Es una afirmación bastante simple ¿verdad? En una verdadera democracia, los votos de todos los electores deben valer lo mismo. Pero no es lo que ocurre en España.

Aquí tenemos un sistema electoral que divide en 52 circunscripciones el Congreso de los diputados. ¿Por qué, si ya tenemos con el Senado una cámara territorial? Pues para manipular la voluntad de los votantes y dar un mayor poder del designado en las urnas a los partidos tradicionales (que ocupan las sobrerrepresentadas primeras posiciones) y a la derecha (que suele ganar el voto rural, sobrerrepresentado en el actual sistema).

Veamos las diferencias entre el porcentaje de votos recibidos y el porcentaje de escaños obtenidos:

Tabla hecha para @1persona1voto. Enlace al tweet.


Esto explica, por ejemplo, las enormes distorsiones en el número de votos que cuesta cada escaño a cada partido. Mientras que a IU cada diputado le suponen 461.567 votos, al PNV sólo le 'cuestan' 50.264, más de 9 veces menos. Otros partidos, como PACMA, quedan fuera del Congreso con 219.191 votos, más de 4 veces lo que le ha costado al PNV cada diputado.

Datos recogidos para @1persona1voto. Enlace al tweet.

¿Por qué se da esta falta de proporcionalidad? Por 4 claves de nuestro actual sistema electoral:

  • La división del territorio en 52 circunscripciones, que hace que los votantes de opciones no mayoritarias 'pierdan' su voto en el 87% de las circunscripciones, que eligen menos de 10 escaños. Se suele decir erróneamente que "El voto de un soriano/a vale 4 veces el voto de un madrileño/a", pero la realidad es que el voto de un soriano/a a cualquier partido que no vaya a quedar en primera o segunda posición en su circunscripción no vale absolutamente nada. La comparación solo valdría entre votantes del partido más votado, entre los que sí, el procedente de Soria equivaldría a 3,85 veces el de Madrid. 
  • La fórmula electoral elegida, el sistema D'Hondt. No, no es una ley. Y no, no es el mayor culpable de la desproporcionalidad actual. De hecho, de las diferentes fórmulas electorales ésta es de las del grupo de 'proporcionales', si bien no es la más proporcional (esa es Hare) y favorece en parte a los partidos más votados.
  • El límite de entrada del 3%. Mientras que cada escaño representaría al 0,29% del electorado (basta dividir 100% entre 350 escaños), nuestro sistema no permite entrar al Congreso a los que no hayan conseguido al menos el 3% de los votos.
  • El desprecio a los que votan en blanco. Con el sistema actual los votos en blanco no solo no consiguen nada, pues no se les asignan escaños vacíos, sino que restan posibilidades a los partidos pequeños, pues se cuentan como voto válido y les pone más difícil a estos llegar al límite de entrada.



Pero, si todos los votos valiesen lo mismo, ¿cómo habría quedado el Congreso tras las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015?

Cálculo realizado para @1persona1voto. Enlace al tweet.
El PP tendría 21 diputados menos, el PSOE 12 menos y el PNV 2 menos. Por el contrario IU tendría 11 diputados más, Ciudadanos 10, Podemos y sus confluencias 5 y Bildu 1. A su vez entraría PACMA con 3 diputados y UPyD con 2. Finalmente, 3 escaños quedarían vacíos siguiendo el mandato de los 187.771 electores que optaron por el voto en blanco.

Sumando los diputados que cambian según los sistemas utilizados vemos como el 10% de los diputados no se eligen por la voluntad de los electores sino por la manipulación del sistema actual.

Pero, ¿cómo se calcula el reparto para que todos los votos valgan lo mismo? Como explica la biografía de la cuenta @1persona1voto, con la que intento reclamar un sistema electoral justo, con las siguientes variables: Circunscripción única, Cociente Hare, Límite de entrada resultado de dividir el 100% de los votos entre el número de escaños a repartir y Voto en blanco computable. Veamos una a una:

  • Circunscripción única. Implica una misma lista para todo el territorio nacional y que el hecho de votar en una parte u otra del mismo no genere diferencias. Es la que se utiliza para las elecciones europeas.
  • Cociente Hare. Es la más proporcional de las fórmulas electorales. Divide el número total de votos válidos entre el número de escaños a repartir y los va asignando a los partidos que los hayan obtenido. Finalmente, cuando a ninguno le quedan votos para llegar al mismo, se los asigna a aquellos que más le queden, en lo que se conoce como el 'método del resto mayor'.
  • Límite de entrada resultado de dividir el 100% de los votos entre el número de escaños a repartir. Para que ningún partido minoritario (¿radical?) consiga un escaño por el método del resto mayor se pone este límite. El límite de entrada actual es el 3%, en el Congreso español, que reparte 350 escaños, el límite de #1persona1voto sería del 0,2857%.
  • Voto en blanco computable. Consiste en dejar vacíos los escaños correspondientes a los votos en blanco.
Con los datos de las elecciones del 20 de diciembre el cálculo sería
  1. Se contabilizaron un total de 25.123.945 votos válidos entre todos los electores, independientemente de donde residan. Número resultante de restar los 226.997 votos nulos a los 25.350.942 votos totales.
  2. Por tanto dividiendo el total de votos válidos entre los 350 escaños a repartir tenemos que cada escaño equivaldría a 71.783 votos.
  3. 12 partidos y los votos en blanco superan dicho umbral. El número total de votos válidos a opciones que superan el límite de entrada es de 24.686.727, por lo que cada escaño supone 70.534 votos.
  4. Asignando un escaño por cada 70.534 votos repartimos 346 escaños. Los 4 restantes los asignamos a aquellas opciones que se han quedado con más votos de 'resto', en este caso los en blanco, Ciudadanos, Podemos y ERC.
Exige una democracia real. No votes a aquellos partidos que no se comprometan a avanzar en la proporcionalidad del sistema electoral. Sigue a @1persona1voto y comparte.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Las 10 mentiras de Rajoy en el Cara a cara

Si hay algo por lo que la historia recordará a Mariano Rajoy es por sus mentiras. Se presentó a las elecciones mintiendo a los españoles con un programa del que sabía que no iba a cumplir ni un solo punto, se ha pasado 4 años mintiendo a los españoles desde el Gobierno (hasta en sede parlamentaria) y ahora se despide mintiendo a los españoles en el 'Cara a cara' del lunes. En estas últimas mentiras es en las que nos vamos a centrar en este post, ya que si repasásemos todas lo alargaríamos ad infinitum.


"He bajado los impuestos" Rajoy el Mentiroso.

Mentira. La realidad es que el Gobierno de Rajoy el Mentiroso acometió la mayor subida de impuestos de la historia de la democracia nada más llegar al poder, en las navidades de 2011. Para luego coger carrerilla y no solo subir todos los existentes sino crear impuestos nuevos, como el impuesto al ahorro o el conocido como 'impuesto al sol', que grava el autoconsumo eléctrico. Mención especial a la subida del IVA, claro, del 17% en el tipo general (pasó del 18% al 21%), del 25% en el tipo reducido (pasó del 8% al 10%) y del 163% en productos como los pañales, preservativos, servicios funerarios, veterinarias, cine o teatro (pasó del 8% al 21%). Y aunque este año, y por motivos exclusivamente electorales, hayan quitado su propia subida del IRPF, el balance sigue siendo tremendamente negativo para los bolsillos de los españoles: la subida de impuestos de los 4 años de legislatura ha sido de 24.432 millones de euros. En la siguiente tabla se puede ver con detalle:

Fuente: Cinco Días

"Yo evité el rescate a España" Rajoy el Mentiroso.

Mentira. La realidad es que en junio de 2012 Rajoy el Mentiroso solicitó a la Unión Europea un rescate con condiciones como recoge el propio BOE (Lea aquí el memorándum firmado entre España -Luis de Guindos, Ministro de Economía- y la Unión Europea -Olli Rehn, Vicepresidente de la Comisión Europea-). 

El inicio del mismo no deja lugar a dudas: "Dada la naturaleza del apoyo financiero prestado a España, la condicionalidad se centrará en el sector financiero y comprenderá tanto la relativa a la banca, en consonancia con las normas sobre ayuda estatal, como la de carácter horizontal. De forma paralela, España deberá cumplir plenamente sus compromisos y obligaciones derivados del Procedimiento de Déficit Excesivo (PDE), así como las recomendaciones para corregir los desequilibrios macroeconómicos en el marco del Semestre Europeo. Los avances en el cumplimiento de estas obligaciones de conformidad con los procedimientos aplicables de la UE serán objeto de estrecha supervisión e irán en paralelo con las revisiones periódicas de la aplicación del programa."

Pero es que la primera línea de la introducción lo deja aún más claro: "El 25 de junio de 2012, el Gobierno español solicitó asistencia financiera externa"

Debe ser que el Financial Times no sabe que era un "préstamo en condiciones favorables" y no un rescate.

"He creado empleo" Rajoy el Mentiroso.

Mentira. Cuando Rajoy el Mentiroso llegó a la Moncloa a finales de 2011, en España había 18.153.000 trabajadores según la Encuesta de Población Activa. Ahora hay 18.048.700 según la misma fuente . Es decir, durante la legislatura de Rajoy el Mentiroso se han destruido 104.300 empleos. En el primer trimestre de 2014 la cifra se redujo hasta los 16.950.600, es decir, durante sus dos primeros años destruyó 1.202.400 empleos. (Consulte la Serie histórica de la EPA) Pero es que además el 'empleo creado' es a tiempo parcial como refleja el gráfico siguiente. Si sólo contásemos los empleos con jornada completa, Rajoy el Mentiroso habría destruido más de 400.000 durante su legislatura. Eso, aún habiendo bajado los salarios año a año.
".
Fuente datos INE, fuente gráfico El Español

"He hecho bajar la prima de riesgo" Rajoy el Mentiroso.

Falso. La realidad es que ha sido el Banco Central Europeo, con su programa de compra de deuda conocido como 'QE', el que ha conseguido parar la crisis de deuda de los países periféricos de la UE. Rajoy el Mentiroso no solo no ha favorecido a esto sino que lo ha frenado, como se desprende del siguiente gráfico. En el mismo vemos que cuando Rajoy el Mentiroso llegó al poder la prima de riesgo española estaba por debajo de la italiana, esto es, a nosotros nos costaba menos financiarnos que a ellos. A día de hoy, tras la legislatura de Rajoy el mentiroso, las tornas han cambiado y España debe pagar más por financiarse que Italia.
También se le ha oído decir que 'gracias a él' España pagaba menos intereses pero estos han pasado de 30.090 millones en 2013 a 31.590 millones en 2014 y a 32.950 millones en 2015. Vaya, que no han parado de crecer.

Cuando Rajoy el Mentiroso llegó al Gobierno la prima de riesgo española era inferior a la italiana, ahora es al revés

"He conseguido controlar la inflación" Rajoy el Mentiroso.

Falso. Para empezar el que se encarga de controlar la inflación en la zona euro es el Banco Central Europeo, con el objetivo de mantenerla en el 2%. Para seguir el motivo fundamental por el que ésta ha bajado tanto últimamente, llevándonos incluso a la deflación, es por la bajada del precio del petróleo, de la que Rajoy el Mentiroso no tiene responsabilidad alguna. (Los países de la OPEP con Arabia Saudí a la cabeza - y Venezuela y Rusia en contra - decidieron dejar caer los precios para intentar echar del mercado a los nuevos productores de EEUU y mantener su cuota a toda costa. España no ha tenido nada que hacer ni decir en este asunto).

Fuente INE


"He subido las pensiones" Rajoy el Mentiroso.

Mentira. No sólo no las ha subido sino que ha cambiado la ley para que éstas se vayan reduciendo progresivamente. Nada más llegar al Gobierno decidió no aplicar la revalorización que les correspondía con el IPC de noviembre, como se hacía hasta entonces, lo que supuso una bajada en términos reales de las mismas: debían actualizarlas un 2,9% y solo lo hizo un 1%, quitando por tanto a los pensionistas casi un 2% de poder adquisitivo. En su segundo año hizo lo mismo, quitando otro casi 2% de poder adquisitivo a los pensionistas. Ya para el tercero cambió la ley para que las pensiones dejaran de actualizarse con el IPC, rompiendo el Pacto de Toledo y con toda la oposición en contra. A partir de ahora los pensionistas irán perdiendo poder adquisitivo cada año que la inflación supere el 0,25%, esto es, la inmensa mayoría de ellos. Por último destacar que durante sus 4 años de Gobierno ha gastado el 50% del Fondo de Reserva de la Seguridad Social, más conocido como 'hucha de las pensiones'.

Gráfico de El Español

"No me he llevado un sobresueldo en mi vida" Rajoy el Mentiroso.

"Presuntamente" falso. En la contabilidad "B" del Partido Popular están reflejados sobresueldos a Rajoy el Mentiroso como informó el diario El Mundo. A día de hoy ya nadie duda de la veracidad de dichos apuntes contables, pero por prudencia (y evitar una querella) incluyo el "presuntamente" hasta que haya una sentencia judicial. Por cierto, esta portada le costó el puesto al que era director y fundador de El Mundo. Lástima que Rajoy el Mentiroso no dijera en el cara a cara algo relacionado con la libertad de prensa para poder profundizar en el tema.

En la contabilidad "B" del Partido Popular aparecen sobresueldos a Rajoy el Mentiroso.

"Mi Gobierno garantiza la unidad de España" Rajoy el Mentiroso.

Mentira. De hecho, Rajoy el Mentiroso es una máquina de crear independentistas. En las últimas elecciones catalanas el 48% de los votantes optó por alguna de las dos candidaturas independentistas, en las de 2010 sólo fue el 10%. Casi multiplica el número de votantes independentistas por 5. Por no hablar de que su partido es la 5ª fuerza del Parlament con un irrisorio 8% de los apoyos. Rajoy el Mentiroso utiliza el problema independentista como arma electoral, pensando solo en mantenerse en el poder y no en solucionar el problema.

"He creado más plazas de jueces y fiscales que nadie" Rajoy el Mentiroso.

Mentira. No solo no ha cubierto las bajas, fallecimientos o excedencias, convocando tan solo 150 plazas, sino que despidió a más de 1.200 jueces sustitutos. Las asociaciones no tardaron en reaccionar:




"He mejorado la ley de financiación de partidos" Rajoy el Mentiroso.

Rotundamente falso. Como ya analizamos en este blog hace un par de años en el artículo 'Hecha la ley, hecha la trampa', Rajoy el Mentiroso cambió la ley de financiación de partidos para incluir una cláusula que les permitiera recibir donaciones de empresas sin necesidad de declararlas al Tribunal de Cuentas. Esto fomenta escandalosamente la corrupción, permitiendo que empresas que tengan contratos con las administraciones públicas financien a los partidos de aquellos que conceden dichos contratos. Y no, no eliminó la ley directamente, sino que incluyó la 'trampa' en el el punto 4 de la disposición adicional 7ª, para evitar llamar la atención ante semejante ataque al Estado.

¿Te fiarías de un amigo/a que miente constantemente?
Entonces, ¿Por que sí de Rajoy? Mañana es la jornada de reflexión, solo te pido que te pares un momento a pensar en si quieres seguir teniendo un Presidente que miente constantemente y sin despeinarse.

Lo peor son las mentiras. No las permitamos.

miércoles, 22 de julio de 2015

La innecesaria y arriesgada “prescripción enfermera”

médico especialista en medicina legal y forense,
 padre del autor de este blog.

La RAE, en su primera acepción, define prescribir como “Preceptuar, ordenar, determinar algo” y en la segunda, establece: “Recetar, ordenar remedios”
En el ámbito médico, la prescripción (orden terapéutica) forma parte del tratamiento  establecido para un concreto y determinado enfermo. Siempre es posterior al diagnóstico y engloba todas las medidas que se consideran necesarias para el logro de alivio, mejoría o curación. Formando parte de esas indicaciones, están los fármacos, que son recetados por el médico para que los dispense el farmacéutico y los administre el enfermero (si es necesario).
Lo anterior es lógico, útil y seguro, estando tan arraigado en el conocimiento colectivo, que no precisa mayor explicación.
No cualquiera puede ponerle al paciente un suero intravenoso, una inyección intramuscular o una sonda naso-gástrica, como tampoco pueden venderse los medicamentos fuera de las oficinas de farmacia. Pues bien: nadie que no sea médico debe recetar medicinas porque, previamente, no ha establecido un diagnóstico. ¿Tan difícil de entender es esto?
La sociedad necesita garantías, que derivan de las titulaciones de los diferentes agentes sanitarios.
La química que introducimos en nuestro cuerpo, cada vez que somos tratados con un principio activo, persigue un beneficio que no está absolutamente exento de riesgo. Por eso, debe ser el facultativo, que estudió más bioquímica, fisiología, anatomía, farmacología, toxicología  y patología médica, entre otras, quien establezca el fármaco y la dosis, exclusivamente.
Los enfermeros son imprescindibles para los pacientes y para el sistema sanitario. Nadie cuestiona preparación… para hacer lo que les es específico, no para realizar actos médicos, como lo es la prescripción.
Detrás de todo esto está la responsabilidad, que es una garantía social irrenunciable. Cada profesional es responsable del acierto o error de sus actuaciones y, por ello, cada cual debe hacer lo  específico de su profesión.
El notario, como fedatario público, firma las escrituras, el registrador de la propiedad las registra conforme a ley, el juez dicta sentencias, el ingeniero se responsabiliza de sus obras o máquinas, el arquitecto de sus proyectos, el médico de sus diagnósticos y tratamientos… y el enfermero, de su amplísima labor técnico-asistencial.
Lo anterior genera tranquilidad, seguridad y confianza, consideradas imprescindibles para la vida en sociedad.
¿Por qué no debe prescribir un enfermero? No es ése su cometido profesional y, en consecuencia, no se le ha capacitado para ello. 
Se suele argumentar que sólo se prescribiría la medicación que, por carecer de importancia terapéutica, ahora se administra sin receta. Pues, si ésta (la receta) no es necesaria, ¿para qué tiene que elaborarla una enfermera?
Permitir a los enfermeros que prescriban, puede generar una mayor iatrogenia (daños derivados de la medicación) y mucho más gasto sanitario, además de inseguridad clínica y jurídica.
Ante un error grave, inmediatamente surgirán las preguntas ¿Quién prescribió? ¿Basándose en qué criterio diagnóstico-terapéutico? ¿Con qué formación acreditada?
Según la doctrina establecida por el Tribunal Supremo, “el título presume competencia”, y ésta que nos ocupa, es la del licenciado en medicina.
La población confía en sus enfermeros, tanto como en sus médicos. Así lo detectan las encuestas, y está muy bien que así siga siendo. 
¿Para qué iniciar cambios que puedan distorsionar o deteriorar esa confianza, al introducir dudas y riesgos que ahora no se presentan, sin aportar ventajas claras y contundentes?
Cada cual deberá hacer bien, aquello que es de su competencia. 
… No es cuestión de ser más o menos importantes, ni de merecer mayor o menor aprecio social.  
Cada uno a lo suyo, por respeto a las personas, a los enfermos y a la legalidad.

Misión cumplida

"Un esfuerzo total es una victoria completa"
Mahatma Gandhi

Por fin, después de más de 30 años, parece que el bipartidismo, el régimen del 78 y su sistema de élites extractivas, empieza a derrumbarse. No ha sido fácil, y todavía queda muchísimo por hacer, su estructura es dura y sus defensas muy fuertes. Pero ahí están los resultados sin mayorías de las elecciones locales y autonómicas. Y la posibilidad, todavía remota, de terminar el año con una España libre del nepotismo del PPSOE.

¿Cómo hemos conseguido, como sociedad, empezar a librarnos de este régimen expoliador? Con la ayuda de dos actores principales. Hoy ya pasados. Pero sin los que no hubiera sido posible llegar hasta aquí.

Hablo del 15M en las calles, y del partido Unión, Progreso y Democracia en las instituciones. Puedo decir orgulloso que participé activamente en ambos, y que, en ambos, traté de aportar racionalidad, realismo y hasta pragmatismo. Siempre en aras de la consecución de cambios reales que mejoraran el nivel de vida de los ciudadanos. En el 15M con el intento de pasar de la protesta a los hechos, a la consecución, como decía, de cambios reales. Intenté centrar esfuerzos en la propuesta más consensuada: el cambio de la injustísima ley electoral, una de las mayores fortalezas del bipartidismo corrupto. Aún no hemos conseguido el añorado #1persona1voto, pero nadie niega que ha llegado a la mesa para quedarse. Hasta que se consiga. 
Y en UPyD, cuya historia es la causa de este post.

Me interesó UPyD desde el día de su presentación. Me informé y constaté que, por fin, mis ideas políticas estaban representadas. Al fin alguien salía de la trinchera y enumeraba los problemas reales de España, todos, más allá de los que el yugo de la ideología te permitía citar.

En esa época (año 2007) yo todavía estaba estudiando la carrera, no tenía Twitter ni blog. Pero ya mostraba mi apoyo, y llamaba al voto en mi entorno. Recuerdo acudir a escuchar a Rosa a la universidad, tanto en la mía, ICADE, como en la Complutense. Recuerdo que cogí el micro y le pregunté que por qué no se unían a Ciudadanos, que por aquel entonces intentaba ser un proyecto nacional. También fui a ver a Mikel Buesa a una charla en un colegio mayor. La verdad es que su carisma distaba mucho del de la primera. En 2008 les voté. Era la primera vez que lo hacía (Referéndum de la Constitución europea aparte). En las Europeas de 2009 volví a hacerlo, fue la primera vez que mi opción conseguía representación (En 2008 entró Rosa pero yo no votaba en Madrid, sino en Murcia). Sentí por primera vez que mi voto servía para algo. Benditas europeas, con circunscripción única.

En 2010 ser votante ya no me bastaba. Quería explicar al mayor número de personas, que había una opción para mejorar España, que había vida más allá de las falsas trincheras socialistas y populares. Pocos días antes de licenciarme abrí una cuenta en Twitter. En esa época era la red del microblogging. Lo que escribías tenía importancia. Yo no quería hacerlo hasta que no tuviera una licenciatura detrás, que respaldara el mensaje. Ya ves tú. Anda que no ha cambiado la cosa. Empecé, como decía, a compartir las ideas que tenía en común con UPyD, a apoyarles.

En febrero de 2011 abrí este blog para poder difundir ideas más allá de los 140 caracteres. En junio escribí cómo las soluciones que necesitaba España, las que esos días pedíamos en las calles con el 15M, eran las que ofrecía UPyD. Escribí "Cómo conseguir las propuestas del 15M". UPyD lo publicó en su web. Rosa en su fan page. Muchos fueron los que me llamaron diciéndome que les había convencido, que dejaban su opción (siempre PSOE o PP) para probar con UPyD.


Ese verano ya hacía campaña activa en redes. Confiaba en UPyD como la mejor opción. Y empezaba a conocer a los que la formaban. Recuerdo cuándo, a la salida de un acto de Carlos Martínez Gorriarán, que había estado tuiteando, Beatriz Becerra se plantó en la puerta y empezó a preguntar "¿Eres Rafa Pacheco?" a todos los que salían, hasta que dio conmigo. Recuerdo constatar, mientras tomábamos una caña, que se creían lo que decían. Que la cosa iba en serio. 

Ese verano Albert Rivera pidió públicamente que sus partidos fueran juntos a las generales. Yo me sumé a la petición. Carlos M. Gorriarán me explicó por Twitter por qué la respuesta de UPyD era NO. Yo no terminé de entenderle y finalmente quedamos para hablar del tema en un bar andaluz cercano al Congreso. Me explicó que UPyD era un proyecto nacional, que lo que C's quería era hacer un PSOE-PSC, que ir con C's era poco menos que cargarse los valores mismos del proyecto. En su momento me pareció convincente. No volví a insistir en el tema.

Para las elecciones generales de noviembre de 2011 hice campaña activa. Siempre desde mi independencia, pues nunca me afilié. En este blog expuse Mis motivos para votarles, y me hice eco de las indispensables preguntas de Hernández. Voté su lista al Congreso y a su candidato al Senado (en los otros dos votos para el Senado escogí a Escaños en Blanco).

Ya por aquel entonces mucha gente me decía "Me gusta UPyD, pero no puedo con Rosa Díez", yo me defendía diciendo que a quien votaba era al candidato de Murcia, no a Rosa, y que lo importante era el programa y no tanto la portavoz, a sabiendas de que no les convencía. A mi tampoco me entusiasmaba Rosa. Era lo mejor del Congreso, sí, pero sus décadas en las instituciones no casaban mucho con el aire fresco que representaban las ideas de UPyD. Aún así, encuesta tras encuesta aparecía como la líder más valorada.

La noche electoral del 20N acudí al hotel Villa Real y observé desolado cómo UPyD se quedaba a las puertas del 5% que le permitiría tener el tan necesario grupo parlamentario. Recuerdo cómo Carlos me animó, cómo me hizo ver que para acabar con el régimen no bastaba el 15M, o la indignación reinante, que el camino era más largo, pero que merecía la pena.

Tras la consecución de esos 5 diputados llegaron años que, como el tiempo ha demostrado, fueron perdidos. En 2012 y 2013 se trabajó muchísimo en las instituciones, pero se dejó de trabajar en la imagen. UPyD ya era un actor más de la política española, y solo con la nefasta gestión de PP y PSOE crecía sin mucho esfuerzo. Era la oposición al sistema. No tenía prácticamente competencia en su espacio "más allá del establishment". Además de Ciudadanos en Cataluña, claro. A finales de 2013 las encuestas ya les daban casi un 15% en intención de voto. Eso supone 40 diputados. Yo seguía con mi activismo en redes (contra el PP, el rescate bancario o el catalán, los recortes indiscriminados a los funcionarios o su interesada demonización, el desmantelamiento de la sanidad pública madrileña, el drama de los desahucios, la no homologación europea de los títulos españoles, las trampas de la ley de financiación de partidos, etc). UPyD se hacía eco de algunos de mis artículos en su web. De vez en cuando hablaba con Carlos y le mandaba propuestas. Me sentía representado.

Hasta el turbulento 2014. El año de Podemos, de la expansión de Ciudadanos y hasta de Vox. El año en el que al #NoLesVotes se le unió, por fin, el #VotaAOtros. El año en el que a UPyD le salió competencia real en su mercado de oposición al sistema. El año de las elecciones que lo cambiaron todo. El año en el que se impuso lo nuevo, con un relevo generacional que afectó desde los partidos (IU y PSOE) hasta a la corona. El año en que UPyD quedó fuera de juego por no adaptarse a las demandas sociales. Por mantener a una líder cuyo tiempo había pasado. Y por tratar con soberbia a un partido que, por más que se empeñaran en tratarlo de regionalista, no hacía más que crecer a nivel nacional. El año en el que UPyD no solo dejó de crecer en las encuestas sino que empezó a bajar. Y algunos, ingenuos, hasta nos creímos que estaban manipuladas.

Un capítulo fundamental en ese cambio de tendencia fue el paripé de las negociaciones, en las que, sí, es cierto, Ciudadanos se negó a presentar la lista de pactos con partidos regionalistas o a apartar a Jordi Cañas (imputado), pero fue UPyD el que quedó, frente a la ciudadanía, como freno al cambio. UPyD y su informe de Herzog de tropecientas páginas explicando por qué no pactarían antes incluso de sentarse a hablar. UPyD y su exquisita ortodoxia que los ciudadanos nunca entendieron, y que le hicieron pagar.

Si bien consideraba un error tanto mantener a Rosa como no pactar con tus (prácticamente) iguales a los ojos de los votantes, mantuve mi apoyo y hasta pedí hacerme simpatizante a finales de año, cuando pasaban por horas bajas y las encuestas ya solo les daban un 5%. Me confirmaron el alta como simpatizante en junio, concretamente 162 días después de pedirlo. Yo nunca había entrado en temas internos o de organización, pero que tardaran meses y meses en tramitar un simpatizante, que simplemente es meter un nombre en una lista y enviarle mails, me hizo pensar que algo no andaba bien.

En estas nos plantamos en las andaluzas, y una vez más pido el voto para UPyD activamente. Consideraba fundamental que el caciquismo del PSOE andaluz tuviera semejante oposición en frente. Resumí su programa - nadie lee más de dos folios - y lo volví a resumir, hasta que cupiera en una imagen que poder difundir por whatsapp. Los resultados fueron un  enorme jarro de agua fría. Constataron lo que se venía cociendo durante todo el año anterior. UPyD tuvo el resultado de un partido residual. En la CCAA más poblada de España. Ni dos de cada 100 votantes cogieron la papeleta magenta. UPyD quedaba herido de muerte.

Ese lunes Rosa Díez, la líder peor valorada de los 6 partidos por los que preguntaban las encuestas en esos momentos, convoca una rueda de prensa. Todos esperábamos su dimisión. Las locales estaban a la vuelta de la esquina y su imagen dañaba, literalmente, al partido. No dimitió. No reconoció ningún error. Es más, echó la culpa a los votantes. UPyD se moría.
Yo nunca había entrado en temas internos, incluso había evitado hablar de una Rosa nunca santa de mi devoción para no dañar la imagen del partido, pero aquello era demasiado. Aquella no dimisión significaba condenar a los habitantes de 13 CCAA y 8.116 ayuntamientos a 4 años sin las ideas de UPyD en las instituciones. Mostré mi rechazo total. Pedí abiertamente su dimisión. Y expliqué como no dimitiendo vendía a los candidatos locales y autonómicos de su partido. 

El consejo político de UPyD se reunía ese sábado y los que creíamos en el proyecto teníamos que hacer algo para no dejarlo morir. Por primera vez me metí en asuntos internos mandando una carta a los consejeros políticos en la que pedía que cambiaran a la portavoz para salvar el partido. Que el pasado de Rosa merecía todo el reconocimiento del mundo pero no el futuro completo de UPyD. Que pusieran a un líder mediático al frente para recuperar los votos que la antipatía que despertaba Rosa les había hecho perder; y que sometieran a votación entre las bases la política de pactos para recuperar los votos que el no-pacto con Ciudadanos les había quitado. A su vez escribí a Irene Lozano para decirle que muchos esperábamos que diera un paso adelante, que su liderazgo mediático era imprescindible para salvar el proyecto. Ambos coincidimos en que en la votación del Consejo Político era mucho lo que estaba en juego. 

Dos terceras partes del Consejo votó por mantener a Rosa hasta después de las elecciones, condenando de nuevo a UPyD a muerte, como más tarde constatarían los resultados del 24 de mayo, propios de un partido marginal. UPyD quedaría fuera de las instituciones locales y autonómicas, y ya nada se podía hacer. Esto es España, aquí se votan líderes nacionales, también en las locales y autonómicas, da igual las veces que expliques que Rosa no se presentaba a ningún ayuntamiento o parlamento autonómico, la respuesta era siempre la misma: "Me gusta UPyD, pero no puedo con Rosa Díez".

Aún así, no todo estaba perdido, si bien ese consejo había sentenciado al partido, también le había dejado una última oportunidad para sobrevivir: el Congreso Extraordinario de después de las elecciones. Si allí se cambiaban las cosas que todos sabíamos que funcionaban mal: liderazgo, política de pactos y comunicación no profesionalizada; además de las que luego descubrí que funcionaban mal: falta de democracia interna y permisividad ante el acoso al "crítico" (y hasta fomento); UPyD podría sobrevivir. Y así lo dije, tanto públicamente, como a Irene. Y, aunque me alegré sobremanera cuando me dijo que se presentaría, días después me llegó el baño de realidad en forma de llamada de Manu de Lucas. Manu y yo somos amigos desde el 15M, y, en un principio, creí que sería una llamada más, de esas en las que él insistía en que me afiliara y yo me negaba y le preguntaba por sus niños. Pero no. Manu me explicó lo complicado de la situación interna de UPyD. Me contó como, aunque desde fuera pareciera que el cambio de rumbo era la única forma de sobrevivir, desde dentro Irene lo tendría muy complicado para "ganar al aparato". Me mostró como o trabajábamos todos sin descanso o la última oportunidad de salvar UPyD se nos iba. Y finalmente consiguió lo que llevaba años pidiéndome. Que me implicara realmente en el proyecto. Yo me dedico profesionalmente a diseñar estrategias de marketing en redes sociales para empresas, por lo que como mejor podía colaborar era llevando la parte digital de la campaña.

El 16 de abril me llamó Irene y el día 20 quedamos para que le contara mi propuesta de campaña de Renovadores UPyD. Le encajó perfectamente y nos pusimos a trabajar. Había que parar la sangría continua de bajas de afiliados mostrándoles que se daría la batalla en el Congreso Extraordinario y que no todo estaba perdido. A su vez había que respetar la campaña electoral que empezaba el 8 de mayo. Lanzamos la web http://www.renovadoresupyd.com/ y anunciamos que, pasadas las elecciones locales, empezaría la nueva campaña, esta vez al Congreso Extraordinario, esta vez a la supervivencia de UPyD. Yo tenía claro que UPyD estaba cual moribundo en parada, y que Renovadores era el desfibrilador que podía devolverlo a la vida, sanarlo y llevarlo donde le correspondía. La otra candidatura, la oficialista, no era más que desconectar al enfermo, dejarlo morir. Así que era o en ese momento o nunca. Trabajamos al máximo para aprovechar esa última bala. Si hay algo que me llevo de estos años de apoyo a UPyD es la gente que he conocido (y cogido cariño) en ese grupo de trabajo 'renovador'.
El día 25, a las 00.00, y tras el desastre de resultados de UPyD en las elecciones del 24, comenzamos nuestra andadura por la red. Si bien no pedíamos el voto, pues la campaña no se había iniciado oficialmente (no sabíamos ni la fecha del Congreso), comenzamos a llegar a todos y cada uno de los afiliados, simpatizantes e interesados en UPyD, y a enseñarles que otra forma de hacer las cosas era posible. A dejarles claro que el proyecto no estaba muerto. A generarles primero curiosidad, luego interés y después hacerles sentir parte del proyecto. A fidelizarles.

Una de las propuestas irrenunciables que hice a Irene para llevar la campaña fue que el programa se hiciera mediante un proceso abierto de democracia participativa. Lo que hicimos fue recoger propuestas de los afiliados y luego permitirles votar entre unas y otras para poder llegar a un conjunto de ideas con apoyo mayoritario, con consenso, indispensables. 
Desde el mismo 25 de mayo empezamos a pedir a los afiliados que mandasen sus propuestas. El día 30, cuando cerramos la entrada de las mismas, teníamos más de 700. Les pedimos entonces que votaran aquellas que creían mejores, más necesarias o urgentes. Luego fuimos quitando, mediante cortes periódicos anunciados, las que no llegaban a un 60% de apoyo, para así facilitar la selección. Cuando el día 11 de junio terminamos el proceso contabilizamos un total de 56.563 votos. La gente estaba deseando participar, proponer, opinar, votar. Las propuestas que salieron de dicho proceso se convirtieron en compromisos de la candidatura y base de su programa. Además de en un símbolo: si Renovadores ganaba, el partido se abría, las bases tendrían poder real, y se terminaría el despotismo ilustrado hasta entonces imperante.

Ese poder de los afiliados también se sintió en las redes sociales, donde por fin una parte de UPyD hablaba con ellos de igual a igual, con una marca humanizada, con un tono concreto adaptado al medio, con, en definitiva, una gestión profesionalizada y una estrategia definida de Social Media Marketing, bases indispensables de un buen community management. No es de extrañar que en pocas semanas se convirtiera en la quinta cuenta más influyente de UPyD, sólo por detrás de la del partido y las de Toni, Rosa e Irene.

Otro ejemplo de la profesionalización de la comunicación se dio en Prensa. Nuestro compañero Jose, con la ayuda de Alicia, se encargó de demostrar que aquello de que los medios vetaban a UPyD estaba a años luz de la realidad y que con una gestión profesionalizada podías no solo salir en ellos, sino hacer que hablaran bien de ti. TV, prensa online, escrita, radio, todo. Hizo un trabajo espectacular. Las mañanas de Cuatro, Al rojo vivo, La Sexta Noche, El Objetivo de Ana Pastor, Hora 25, hasta Sálvame Deluxe... Allá donde estuviera la atención de los españoles había un renovador difundiendo su mensaje. Y no solo en los medios, también en persona. Nos recorrimos España entera, aún a riesgo de tener que escuchar la música de Carlos.
Algunos datos a cierre de los 50 días de campaña fueron (Téngase en cuenta que UPyD contaba 4.032 afiliados y que el presupuesto para digital era de cero euros):

En Twitter: 6.675 followers, 3.698 tweets (en 48 días suponen 77 tweets al día, es decir, un tweet cada menos de 12 minutos) con 2.480.900 impresiones de los mismos, 12.626 clicks en los enlaces, 12.524 RTs, 11.094 Favs y 2.862 respuestas a los mismos. Una tasa de interacción de 4,3%.

En Facebook: 1.266 fans, 56 publicaciones, con un alcance medio de 3.643 usuarios/día, 8.967 likes, 793 comentarios, 1.159 shares, 14.395 reproducciones de los vídeos.

En YouTube: 18 vídeos, con 11.512 reproducciones.

En la web (Mérito de Fernando, nuestro webmáster): 688 usuarios registrados, 66.105 visitas y 21.121 usuarios únicos. 671 suscriptores a la newsletter.

Pero hay un dato aún más fundamental. Un dato que tiraría por tierra todos los anteriores. 57. Cincuenta y siete votos. Los que nos faltaron para ganar el Congreso y reflotar el proyecto. Pero, como dice la frase de Gandhi que abre esta historia, un esfuerzo total es una victoria completa. Hicimos todo lo que pudimos por salvarlo, no pudo ser. Ahora bien, entonces ¿por qué titular a este relato "Misión cumplida"? Pues porque, como decía al inicio, UPyD ha cumplido su misión. Ha sido el impulsor del cambio en nuestro país. El primero en traer la regeneración democrática a la mesa. El valiente que se atrevió a abrir los melones que nadie se atrevía ni a mencionar. La política de hoy en España dista bastante de la de 2007, reconozcamos ese mérito a UPyD, y cerremos capítulo. Bien hecho UPyD, gracias, misión cumplida.